Laura Méndez y el periodismo

Laura Méndez de Cuenca siempre estuvo muy en contacto con el mundo periodístico, fue gracias a diarios y revistas que publicó muchos de sus cuentos y poemas; incluso su novela, El Espejo de Amarilis, se publicó a modo de folletín. Pero no se queda ahí su relación con el periodismo. Se calcula que escribió más de cuarenta textos para periódicos y revistas, incluyendo artículos, ensayos, biografías y crónicas de viaje. Son textos que tratan temas muy variados pero que reflejaban la vida cotidiana en la sociedad de la época: el racismo, la discriminación contra la mujer o el contraste entre clases sociales. Escribió también textos cargados de contenido feminista, haciendo referencia no solo a la situación social de la mujer, si no también en lo referente a la educación de las niñas.

Durante su carrera periodística, Laura Méndez de Cuenca colaboró con numerosos diarios y revistas como El Periódico de Señoras, El Correo Español, El Pueblo o El Mercurio. En este último, por ejemplo, publicó, bajo el seudónimo Carmen, varios artículos entre febrero y mayo de 1895. De ahí destaca la reseña que hizo sobre el Midwinter Fair que tuvo lugar en San Francisco.

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Fue allí, en San Francisco donde Laura se embarcó en uno de los muchos grandes proyectos que llevaría a cabo a lo largo de su vida. En 1895, durante su estancia en San Francisco, decidió fundar la Revista Hispano-Americana. Con esta publicación, Laura pretendía promover la industria mexicana y dar a conocer la comunidad latinoamericana en EE. UU. Era una revista mensual bilingüe (español e inglés), pero con mayor difusión en el mundo hispanohablante. Para el tercer número de la revista, Laura se asoció con C. Harold Howard, profesor de la Universidad de California, y contrató a Thomas Savage, editor y traductor. Todo parecía funcionar sin problemas, hasta el verano de 1896. Savage y Howard deshicieron los acuerdos con Laura y se quedaron con la revista y todas sus propiedades. Para el número de septiembre el nombre de Laura había desaparecido de la revista, ni siquiera mencionaron la salida de la fundadora del proyecto. Esto significó un golpe muy duro para Laura, pero también para el mundo de la edición: era una de las pocas mujeres que dirigía un medio de comunicación en la América de la época. Tras la salida de Laura, la Revista Hispano-Americana publicó un par de números más, pero fueron incapaces de mantenerla sin ella y desaparecieron en 1897. La traición de Howard no le quitó los ánimos por mucho tiempo, y es que Laura no paraba. Si no estaba en México escribiendo y trabajando como pedagoga, estaba en Europa o en Estados Unidos trabajando de corresponsal y dando conferencias sobre la educación.

Pero sobre todo habría que destacar la labor periodística que realizó en uno de los diarios más importantes del momento, El Imparcial, fundado y dirigido por Reyes Spíndola. El Imparcial era considerado el primer periódico moderno de México y su director se hizo famoso por su mal humor y sus ataques de furia, lo que no ayudó a la reputación de su equipo de redacción. En El Imparcial Laura empezó como encargada de la página de moda, aunque también traducía del francés algunos artículos de revistas especializadas. Fue en esta revista donde publicó artículos con un fuerte contenido feminista como «Conferencias y cocina» (noviembre de 1907) o su famoso «El decantado feminismo» (noviembre 1908). Además de otros artículos relatando hechos históricos como «El balcón y las ventanas» (junio de 1907), donde trataba un episodio de la carrera política de Benito Juárez.

La carrera periodística de Laura Méndez de Cuenca fue extensa y prolífica, colaborando con muchos diarios y revistas y aportando su visión particular del mundo. Afortunadamente la mayor parte de su obra periodística se encuentra digitalizada en la página de la Hemeroteca Nacional Digital de México y aún hoy podemos disfrutar de la magnífica obra de una autora adelantada a su tiempo y darle el reconocimiento que se merece.

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