Sobre Brenda Navarro, nuestra prologuista

Brenda Navarro (Ciudad de México, 1982) siempre quiso ser académica, dedicarse a la escritura de manera profesional “no era el objetivo” cuenta a la revista ELLE en una entrevista que tuvo lugar el pasado noviembre. Se licenció en sociología en su tierra natal, México, y más tarde se especializó en Relaciones de Género y en Derechos Humanos. Sin embargo, fue su inquietud por contar qué pasa en el mundo lo que le llevó a convertirse en una escritora de éxito. “Hablar de nosotras mismas es aburrido, se agota lo que podemos decir”, por eso la autora prefiere analizar la realidad desde una perspectiva social, política, porque es ahí, en el colectivo, en donde se esconden una infinidad de historias posibles. 

Antes de publicar su primera novela, Brenda participó en la creación de Enjambre Literario, un proyecto editorial fundado en 2018 que busca dar visibilidad a autoras en toda Iberoamérica. Bajo la premisa de que las relaciones laborales respetuosas favorecen el trabajo creativo, este proyecto pretende crear redes de difusión sólidas para traer a la luz a autoras que a día de hoy permanecen en la penumbra. Agosto de Tatiana Maillard, El libro de Aisha de Sylvia Aguilar Zéleny, Brazilian no es una raza de Wendy Treviño son algunos ejemplos. 

En ese mismo año 2018, Brenda se animó a publicar su primer manuscrito, Casas vacías. Lo hizo en Kaja Negra, un proyecto periodístico digital orientado a la publicación y difusión de creaciones narrativas como el cuento, el relato, la crónica, el ensayo y la poesía. La novela se difundió rápidamente y a finales del año 2019 diarios españoles como El País recomendaron su obra. “Todo cambió en seguida: tenía agente y editorial. Ya ha aparecido en Italia y en octubre saldrá en Reino Unido” explica Brenda a El País en una entrevista que tuvo lugar el pasado mes de febrero. En España, Casas Vacías ha sido publicada recientemente por la editorial independiente Sexto Piso.

La historia, aunque ficticia, bebe de la realidad. En 2013, con el cambio de gobierno en México y la llegada de Enrique Peña Nieto al poder, se empezó a articular un discurso en contra de la guerra de las drogas que tanto mal ha hecho al país. México parecía estar transformándose y el drama de los miles de desaparecidos podría llegar a su fin. Intentando reflejar el dolor y la desesperación de las madres de estos desaparecidos, la autora escogió a un niño de tres años al que secuestran como protagonista de su historia. “Decidí que si la novela hablaba de un niño el asunto era poco cuestionable” explica la autora a El País. La narración está construida a partir de dos voces (la de la madre del niño y la de la secuestradora) que a su vez introducen las voces de otras madres, suegras e hijas relacionadas y asoladas por la misma violencia. Sin embargo, como afirma la autora, esta novela no va dirigida exclusivamente a las mujeres, sino que busca captar la atención de los hombres y hacerles partícipes de esta realidad que al fin y al cabo es la de todos nosotros. Ellos también tienen hermanas, hijas y madres. 

Durante el pasado año Brenda Navarro escribió también el prólogo de nuestra antología Cuentos Criminales de Laura Méndez de Cuenca, que será publicada por Libros de la Ballena próximamente. En el prólogo Brenda analiza desde una perspectiva crítica la crudeza de los temas que se tratan en la obra y, pese a haberse escrito en el México del siglo XIX, tiene la habilidad de acercarnos la narración a nuestro siglo y a nuestra realidad.

Aunque dedicarse a la escritura de manera profesional no fuese su objetivo, Brenda Navarro ha entrado con fuerza en este sector en el que seguro permanecerá largo tiempo.

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